WellHome – Diseño de interiores para el bienestar

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MÓDULO 5 – LIVING MOODBOARD

Lección 3 – Especificaciones de la herramienta

Crear un moodboard es una experiencia expresiva que permite visualizar cómo rediseñar un espacio mediante recortes, colores, materiales y objetos evocadores.
La actividad se realiza sobre una superficie rígida o de cartón tamaño A3, dividida en áreas temáticas sugeridas (por ejemplo: colores, texturas, materiales, accesorios, atmósfera), manteniendo al mismo tiempo plena libertad compositiva y creativa.

Los y las aprendices son guiados a lo largo del proceso en las siguientes fases:

  • Exploración del material: se revisan el material proporcionado, que incluye una selección de imágenes de interiores y objetos relacionados con el mundo del habitar, organizadas en categorías coherentes (por ejemplo: natural, urbano, íntimo, estimulante, calmante).
  • Selección y recorte: se eligen libremente los elementos visuales que representan a cada persona, recortándolos de revistas u otros recursos proporcionados.
  • Personalización creativa: se puede enriquecer la composición con dibujos, anotaciones, líneas, formas o comentarios, convirtiendo cada moodboard en una pieza única que refleje las emociones y experiencias surgidas a lo largo del proceso.
  • Compartir (opcional): al final de la actividad, se puede incluir un momento para compartir el collage, lo que ayuda a verbalizar las elecciones y fomenta un intercambio empático entre todas las personas participantes.

La herramienta LIVING MOODBOARD representa una fase clave en la transición de la percepción al diseño. A través de la creación de un moodboard visual y táctil, se traducen de manera concreta lo explorado en los módulos anteriores: atmósferas deseadas, emociones evocadas, tendencias reconocidas y necesidades estéticas y emocionales.

En la práctica profesional, el moodboard es una de las herramientas más utilizadas para visualizar el estilo de un espacio incluso antes de seleccionar muebles o materiales. Se trata de una forma de pre-diseño que ayuda a definir la atmósfera general de un ambiente, orientando colores, acabados, texturas y objetos según un marco emocional y visual coherente.

Esta actividad también permite captar elementos que son difíciles de verbalizar, tales como:

  • La necesidad de calidez o ligereza
  • La preferencia por materiales naturales o tecnológicos
  • La inclinación hacia espacios estimulantes o protectores
  • El deseo de un estilo esencial o decorativo

Cada composición se convierte así en una guía de diseño personalizada que permite a los y las aprendices ir más allá de los modelos estándar y proponer ambientes a medida, realmente centrados en la persona. En esencia, el moodboard actúa como un puente entre sentir y construir, conectando las emociones con los espacios que finalmente se habitarán.

Dentro del programa de formación WellHome, esta herramienta adquiere un papel aún más profundo: no se limita a recoger inspiración, sino que devuelve identidad al espacio, haciéndolo reconocible y alineado con las experiencias personales y las aspiraciones emergentes.


La fortaleza de esta herramienta radica en su capacidad para transformar emociones, necesidades y tendencias individuales en un lenguaje visual y material inmediato. A través de colores, texturas, imágenes, accesorios y palabras clave, cada aprendiz crea una representación concreta de su su visión del espacio.
Cada elemento seleccionado (una tela, un color, un acabado) refleja estilos de vida, aspiraciones y el sentido de bienestar doméstico.

Esta herramienta es especialmente eficaz para:

  • Mapeo visual de las atmósferas deseadas
  • Revelar preferencias cromáticas y táctiles
  • Conectar las emociones vividas con elementos de mobiliario tangibles
  • Ofrecer una referencia operativa concreta y coherente

LIVING MOODBOARD es, por tanto, un puente entre la experiencia interna y el diseño real, útil tanto en contextos individuales como en procesos de co-diseño, especialmente al trabajar con personas en situación de vulnerabilidad, familias, comunidades o grupos intergeneracionales. Ofrece una visión del habitar basada en la identidad, compartida y profundamente humana.


Una vez completado el moodboard, el material recopilado se convierte en un recurso concreto e inspirador para el diseño del espacio. Es en este momento cuando es posible:

  • Traducir el estado de ánimo visual en directrices de diseño: paletas de colores, materiales predominantes, atmósferas a evocar;
  • Identificar patrones recurrentes (por ejemplo: necesidad de calidez, privacidad, confort, protección) como puntos de partida para un desarrollo espacial coherente;
  • Diseñar muebles, distribuciones y detalles que reflejen la visión de las personas usuarias finales;
  • Verificar la coherencia entre el diseño y los estilos de vida identificados en los módulos anteriores, integrando emoción y funcionalidad;
  • Fomentar un diálogo constructivo entre quien diseña el espacio y las personas usuarias finales, potenciando la dimensión participativa.

LIVING MOODBOARD es una herramienta altamente adaptable: puede personalizarse según la edad, el contexto cultural, las capacidades cognitivas o el nivel de profundidad deseado.
Los materiales seleccionados (muestras, recortes, paletas, accesorios) pueden simplificarse o enriquecerse con símbolos visuales, facilitando indicaciones o códigos intuitivos, lo que hace que la herramienta sea accesible incluso para personas con necesidades de aprendizaje especiales.
Su estructura modular la hace escalable: puede utilizarse en programas de formación, actividades de co-diseño, talleres grupales o sesiones individuales. Es una herramienta operativa flexible que se adapta al contexto y al nivel de profundidad del proceso de diseño.

Las elecciones de color, los materiales seleccionados y las atmósferas compuestas no son simples preferencias estéticas: se convierten en indicadores significativos de necesidades, emociones y referencias culturales.
A través de la representación visual de la “identidad habitacional”, cada aprendiz activa un proceso de autorreconocimiento que orienta el diseño hacia soluciones más empáticas, coherentes e inclusivas.


Una de las mayores fortalezas de LIVING MOODBOARD es su uso inmediato: la herramienta está diseñada para emplearse sin necesidad de equipos complejos ni habilidades técnicas avanzadas.
Todos los materiales son fáciles de conseguir, organizar y transportar, lo que hace que la herramienta sea adecuada para contextos escolares, educativos o de co-diseño.
La actividad es simple e intuitiva y puede llevarse a cabo de manera autónoma por los y las aprendices.
La replicabilidad está garantizada gracias a la claridad del proceso: cada aprendiz sigue un recorrido guiado pero creativo que comienza con las emociones, pasa por las tendencias de vivienda y llega a la definición visual de un espacio coherente con su experiencia vivida.

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