
Ejercicio 1 – Del conocimiento al objeto
- Los y las aprendices eligen un aspecto clave de los módulos anteriores, algo que hayan observado sobre sí mismos, otras personas o el espacio. Esto puede ser:
- Una emoción que el espacio debería evocar (por ejemplo, calma, estímulo, confort).
- Una rutina o actividad que se realiza en el espacio (por ejemplo, preparar comidas, estudiar, socializar).
- Una preferencia de color o material identificada en el módulo anterior.
- Una necesidad sensorial o de accesibilidad (por ejemplo, texturas suaves, orientación clara, señales táctiles, etc.).
Paso a paso, los y las aprendices:
- Identificar la necesidad o sensación a la que se quiere responder;
- Decidir el tipo de objeto que podría apoyar o expresar esa necesidad (por ejemplo, una caja de almacenamiento, un elemento de asiento, un marcador visual, un panel táctil, etc.);
- Dibujar un boceto simple del objeto en papel, centrándose en la función, el tamaño y la ubicación, más que en los detalles estéticos;
- Reflexionar sobre cómo el objeto podría interactuar con el espacio y con las personas que lo utilizan.
Este enfoque hace explícita la relación entre el conocimiento, el objeto y su impacto en el espacio.
Ejercicio 2 – Personalización mediante la creación
En esta fase, los y las aprendices transforman su idea dibujada en un objeto tangible, utilizando los materiales y herramientas disponibles. El objetivo no es la perfección técnica, sino plasmar la intención en un objeto tangible.
Tu rol es guiar el proceso paso a paso:
Paso 1 – Selección de materiales
Invítales a elegir materiales que reflejen la función y la sensación del objeto.
Puedes sugerir que reflexionen sobre los siguientes aspectos:
- ¿Debe el objeto transmitir sensación de suavidad, solidez, ligereza o protección?
- ¿El material necesita ser duradero o temporal?
- ¿El color tiene un papel en reforzar la atmósfera deseada?
- La selección de materiales debe conectarse de manera clara con las necesidades identificadas previamente.

Paso 2 – Construir la estructura básica
Los y las aprendices comienzan a construir la estructura principal del objeto mediante:
- Cortar los componentes;
- Montarlos;
- Fijar o unir los componentes.
Tu rol consiste en:
- Mostrar cómo usar las herramientas de manera segura;
- Dividir las tareas complejas en acciones manejables;
- Apoyar a quienes puedan sentirse inseguros al usar las herramientas;
- Fomentar la colaboración cuando sea apropiado.
Esta fase se centra en establecer la función y la estabilidad del objeto.
Paso 3 – Personalizar y perfeccionar
Una vez completada la estructura básica, se puede personalizar el objeto mediante:
- Aplicación de color (pintura, rotuladores, vinilo, etc.);
- Incorporación de elementos táctiles (textiles, corcho, cuerda, acolchado, etc.);
- Integración de detalles simbólicos o relacionados con la identidad de quien utilizará el espacio;
- Ajuste de proporciones o ubicación.
En esta fase deberías promover la reflexión:
- ¿El objeto sigue respondiendo a la necesidad original?
- ¿Se percibe coherente con la atmósfera deseada?
- ¿Es cómodo y funcional?
Se fomentan pequeñas modificaciones, ya que la iteración forma parte del proceso de aprendizaje.


Paso 4 – Probar y ubicar
Ahora se trata de considerar dónde ñposicionar el objeto y pensar en cómo funcionaría en un espacio real.
Ahora podrías preguntar:
- ¿Dónde se ubicaría este objeto?
- ¿Quién lo usaría?
- ¿Mejoraría la experiencia del espacio?
Este paso refuerza la relación entre la creación del objeto y el diseño del espacio.
Paso 5 – Presentar y reflexionar
Los y las aprendices presentan el objeto creado y explican:
- La necesidad a la cual responde;
- Las decisiones tomadas respecto a materiales y forma;
- Cómo podría integrarse en un proyecto de renovación o co-diseño.
Tu rol es enfocar la reflexión en los aprendizajes adquiridos, más que en la valoración estética del objeto.

¿Por qué es esta actividad es clave en el proceso de diseño?
La actividad propuesta en este módulo es clave porque conecta las necesidades detectadas, la creatividad y el impacto espacial de manera tangible y práctica. Permite que los y las aprendices plasmen sus ideas en objetos reales que pueden influir en cómo se vive y se percibe un espacio.
Esta actividad es especialmente importante porque:
- Transformar conocimientos abstractos en soluciones concretas: Los y las aprendices toman emociones, rutinas, elecciones de color o necesidades sensoriales identificadas en módulos anteriores y las convierten en objetos físicos.
- Favorecer la inclusión y la participación: La creación es accesible para cualquier nivel de habilidad. Todas las personas pueden contribuir, experimentar y ver sus ideas realizadas, independientemente de su experiencia previa.
- Fomentar el pensamiento iterativo: Los y las aprendices pueden probar, modificar y perfeccionar sus objetos a medida que trabajan, aprendiendo cómo pequeños cambios afectan la función, la usabilidad y la percepción.
- Fortalecer la conciencia espacial: Los objetos se diseñan pensando en su ubicación, función e interacción con las personas, conectando la creación con proyectos reales de renovación y co-diseño.
- Fomentar la colaboración: Trabajar en grupo estimula el intercambio de ideas, la resolución de problemas y el aprendizaje entre pares, reforzando la cohesión grupal y la comunicación.
- Destacar la adaptabilidad por encima de la tecnología: Ya sea utilizando herramientas manuales simples o dispositivos básicos de fabricación digital, el valor radica en la intención, la creatividad y la capacidad de responder a necesidades reales,
- no en la maquinaria.
- Fortalecer la confianza y el empoderamiento: Convertir necesidades en objetos tangibles promueve que los y las aprendices se den cuenta de que pueden realizar contribuciones significativas, aumentando su autoeficacia en contextos de diseño.
Este módulo, al integrar estos principios, fortalece un enfoque de diseño inclusivo y centrado en las personas, mostrando que intervenciones significativas pueden implementarse aun en entornos con recursos limitados o tecnología reducida.
Adaptable, escalable y conectado con la experiencia
Este módulo está diseñado para ser flexible e inclusivo, permitiéndote adaptar las actividades según el grupo, el espacio y las herramientas disponibles. Ya sea trabajando con herramientas manuales simples, materiales reciclados o dispositivos básicos de fabricación digital, los ejercicios pueden ajustarse a diferentes niveles de complejidad y experiencia de los y las aprendices. El proceso puede escalarse para un taller único, una serie de sesiones, un grupo reducido o un equipo más grande, sin perder el foco en la participación significativa.
Lo que hace que este enfoque sea especialmente poderoso es que se fundamenta en la experiencia vivida. Se anima a los y las aprendices a basar sus diseños en necesidades, rutinas, emociones y preferencias reales, ya sean propias o de las personas que habitarán el espacio que se vaya a renovar. Los objetos creados no son abstractos ni meramente decorativos; surgen de la observación, la reflexión y la empatía, respondiendo a requerimientos espaciales y funcionales concretos. De este modo, la actividad conecta la creación con la vida real, demostrando que el diseño puede ser inclusivo, participativo y sensible, incluso en contextos de baja tecnología o con recursos limitados.
Al combinar flexibilidad, escalabilidad y una conexión directa con la experiencia humana, este módulo refuerza un enfoque práctico y experiencial, en el que cada persona puede contribuir, experimentar y ver el impacto tangible de su trabajo en los espacios en que se vaya a intervenir.
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