
USO POR LA PERSONA FACILITADORA
Dentro de la herramienta EL LENGUAJE DEL COLOR, la persona facilitadora asume el papel de mediadora y guía. El objetivo no es transmitir conocimientos técnicos ni dirigir a los y las aprendices hacia soluciones “correctas”, sino fomentar una experiencia inmersiva y respetuosa en la que el color se convierta en un instrumento narrativo, emocional y de diseño.
Para llevar a cabo la actividad, la persona facilitadora:
- Prepara un entorno estimulante pero bien estructurado, proporcionando tableros de composición, acuarelas y materiales de apoyo que fomenten la exploración, manteniendo al mismo tiempo claridad y orden.
- Introduce conceptos clave de manera accesible y atractiva, como el significado del color, el contraste, la jerarquía cromática y la sinestesia, adaptando el lenguaje y la profundidad de la explicación al grupo y al contexto específicos.
- Apoya la exploración individual de cada aprendiz, alentando elecciones intuitivas sin juicios estéticos ni expectativas sobre los resultados.
- Facilita la reflexión final, valorando más el proceso que el resultado, interpretando cada composición como una expresión única y no como un ejercicio evaluativo, con énfasis en la experiencia perceptual y emocional.
Al trabajar con aprendices con necesidades especiales diferentes o procedentes de diversos contextos culturales, la persona facilitadora adapta la actividad para garantizar su accesibilidad. Esto puede incluir reducir la complejidad de las opciones, introducir estímulos táctiles, proporcionar palabras clave que apoyen la verbalización y ofrecer ejercicios sinestésicos simplificados.
A través de una escucha empática y un enfoque sin juicios, se tiene que establecer un entorno seguro y de apoyo, en el que los y las aprendices puedan reconocerse a sí mismos, experimentar libremente y dar forma visual a su forma de habitar el espacio
1. Composición de jerarquías cromáticas
A través de la aplicación guiada de colores como dominantes, secundarios y de acento, los y las aprendices desarrollan la capacidad de construir un equilibrio visual y funcional, competencia esencial para diseñar entornos armoniosos que respondan coherentemente al contexto.
Cada color seleccionado cumple no solo un rol estético, sino que también contribuye a la percepción de profundidad, confort e identidad espacial.
2. Traducción sinestésica de percepciones
Se invita a los y las aprendices a asociar sensaciones opuestas (por ejemplo, frío/calor, áspero/suave, calma/agitación) con colores, creando poco a poco un lenguaje perceptual que apoye el diseño multisensorial y la atención a distintos tipos de usuarios.
Durante el proceso, cada elección funciona como un prototipo visual y sensorial de espacios, reflejando atmósferas, funciones e intenciones de diseño.
Los resultados se comparten y discuten, ayudando a los y las aprendices a explicar sus decisiones y a entender cómo el color, combinado con materiales, luz y volumen, puede influir en la experiencia perceptual y emocional de los espacios.
Hecho con amor por el equipo de Wellhome
Financiado por la Unión Europea. Las opiniones expresadas son únicamente las de los autores y no reflejan necesariamente las de la Unión Europea o la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (EACEA). Ni la Unión Europea ni la EACEA pueden ser consideradas responsables de las mismas.
